Marketing estratégico: qué es y por qué es tan importante para tu empresa hoy
Internet, los dispositivos móviles, el comercio online, las inteligencias generativas… Han traído desarrollo, sí, pero también mucha incertidumbre. Los mercados cambian constantemente y las empresas necesitan reinventarse para seguir aportando valor de forma diferencial.
Por eso el marketing ha dejado de ser «un departamento más» para convertirse en estratégico. Y por eso cada vez recibe más presupuesto.

¿Qué es exactamente el marketing estratégico?
Es la lógica por la que tu empresa aporta un valor diferencial al mercado. Es cómo consigues que tus clientes te elijan a ti, y no a la competencia, en un contexto determinado. Y cómo estableces con ellos una relación de valor que se convierte en marca.
En definitiva: la estrategia de marketing define tus metas, diseña el plan y te ayuda a alcanzarlas.
No todo es marketing digital
Hay empresas que han hecho una reflexión estratégica profunda y tienen documentación clara para competir. Pero hay muchas más que no.
Muchas otras no disponen de ella. Y muchísimas más centran toda su demanda en marketing digital: planes y acciones en canales digitales. Importante, sí. Pero ¿efectivo? Solo cuando hay un desarrollo estratégico previo.
¿Por dónde empiezo? El posicionamiento competitivo
Esta es una de las claves para ganar competitividad. Se trata de decidir cuál es tu territorio y desde qué posición vas a defender en él.
Lo que hacemos es identificar, reforzar y proteger aquello que realmente te hace diferente, lo que está íntimamente relacionado con tu propuesta de valor. Generalmente empezamos analizando los recursos, competencias y actividades clave de tu empresa. Es un proceso híbrido en el que encajamos tus fortalezas con las necesidades del contexto.
Responde a dos grandes preguntas: ¿Cómo aprovechamos nuestros activos? ¿Cómo nos adaptamos al entorno?
Es un proceso apasionante. Cuando lo defines, es como si todo cobrara sentido. No solo lo que hace tu empresa, sino para qué lo hace.
¿Qué estrategias hay para entrar en un nuevo territorio, conseguir distribuidores o aumentar las ventas?
El marketing estratégico debe estar perfectamente alineado con tu plan estratégico.
Por ejemplo: si tu objetivo es ganar cuota en un mercado en el que ya trabajas, puedes centrarte en captar nuevo cliente, atraer usuarios de productos sustitutivos o mejorar la profundidad de cuenta en tu base instalada con promociones y acciones de fidelización.
Si quieres penetrar en nuevo territorio o abordar otro segmento, lo primero es conocer a fondo ese público objetivo y empezar con campañas que aumenten el conocimiento de marca.
Y si buscas captar distribuidores, franquiciados o crear redes de distribución, céntrate primero en conocer bien la reputación de tu marca. Luego profundiza en el diseño de un catálogo y una tarifa competitiva. Y después llama su atención.
A veces hay que alejarse para ver el camino
Si no tienes claro por dónde empezar o sientes que estás tomando decisiones a ciegas, quizá necesitas dar un paso atrás. Alejarte del día a día, mirar el panorama completo y preguntarte: ¿qué estoy intentando conseguir realmente? ¿Para quién? ¿Y por qué deberían elegirme a mí?
A veces, la mejor estrategia empieza justo ahí. En tomar distancia.
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